Vestas tiene una estrategia triple cuando se trata de involucrar a compradores, gobiernos y comunidades locales en las turbinas eólicas, que tiene que ver tanto con la educación como con la gestión de la desinformación.
Como fabricante de turbinas eólicas, Vestas opera en un mercado definido por ciclos de ventas de 24 a 36 meses, proyectos multimillonarios y un intenso escrutinio político y comunitario. No hay victorias rápidas.
Para ayudar a disipar el ruido, Vestas ha creado una estrategia de video que le ayuda a educar a las comunidades escépticas, transmitir confiabilidad a los compradores e incluso ejercer presión sobre los formuladores de políticas, a menudo mucho antes de que se lleve a cabo una presentación formal.

