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Como parte de su esfuerzo continuo por obligar a los ciudadanos a utilizar su aplicación de mensajería propiedad del gobierno, Rusia bloqueó hoy el acceso a WhatsApp, Facebook e Instagram en el país, mientras que el acceso a YouTube también se vio afectado, ya que busca implementar un mayor control sobre lo que los rusos ven en las aplicaciones sociales y de mensajería.
La medida es la última de una serie de restricciones a las plataformas de propiedad extranjera, que las autoridades rusas han considerado proveedores “extremistas”, y Telegram y Snapchat también fueron expulsadas del mercado ruso.
Como informó The Financial Times: “Las autoridades rusas eliminaron (WhatsApp), que tenía al menos 100 millones de usuarios en el país hasta hace poco, del equivalente de un directorio en línea administrado por Roskomnadzor, el regulador de Internet, más temprano el miércoles. Ese paso esencialmente borra WhatsApp de la Internet de Rusia, haciendo casi imposible acceder al servicio sin soluciones alternativas elaboradas”.
FT también informó que Facebook e Instagram también fueron eliminados del directorio, lo que significa que ahora solo se puede acceder a ellos a través de VPN en el país.
(También vale la pena señalar que LinkedIn, X y TikTok ya estaban restringidos en Rusia antes de estos últimos movimientos)
Durante el año pasado, Las autoridades rusas han estado presionando a los ciudadanos para que utilicen la aplicación Max, propiedad del gobierno, que fue desarrollada por el Kremlin y está siendo fuertemente promocionado en la región.

En agosto del año pasado, las autoridades rusas consideraron que Max debía estar preinstalado en todos los teléfonos nuevos, siendo estas últimas restricciones el siguiente paso para implementar un uso más amplio de su propia aplicación.
Los críticos han sugerido que el Kremlin podría estar buscando utilizar la aplicación Max para realizar vigilancia masiva, al tiempo que restringe las libertades en la región. Pero mientras las autoridades rusas se enfrentan a informes contradictorios procedentes de fuera del país, ahora está tomando medidas más importantes para controlar las aportaciones de los medios locales y garantizar que sólo los mensajes aprobados por el gobierno lleguen a sus ciudadanos.
Es un golpe significativo para Meta, que perderá el acceso a más de cien millones de usuarios en la región, si no se pueden revocar estas prohibiciones.
Aunque la mayor víctima es el acceso a información y conocimientos no partidistas, lo que dejará a muchos ciudadanos rusos menos informados sobre lo que sucede fuera de sus fronteras.
Es otra demostración del poder que ejercen ahora las redes sociales en nuestro entorno de comunicaciones moderno y la importancia de las aplicaciones sociales como herramientas informativas.

